viernes, 4 de febrero de 2011
Otto von Bimarck
En 1862, tras ser nombrado primer ministro de Prusia, emprendió una importante reforma militar que le permitió disponer de un poderoso ejército para llevar a cabo sus planes de unificación. De esta forma, en 1864 consiguió arrebatar a Dinamarca los ducados de Laurenburg,[4] Schleswig[4] y Holstein[4] y, dos años más tarde, después de la lucha contra Austria, consiguió la anexión de Hesse,[4] Fráncfort,[4] Hannover[4] y Nassau,[4] lo que dio lugar a la creación de la Confederación de Alemania del Norte,[5] con Bismarck como canciller.[5] Por último, la guerra contra Francia supuso la adhesión de Baviera y otros estados, y en 1871 se proclamó el II Reich.[6] Bismarck se convirtió en primer ministro de Prusia y canciller.[6] Durante los diecinueve años que se mantuvo en el poder llevó a cabo una política conservadora, enfrentándose inicialmente a los católicos y combatiendo a la socialdemocracia.[1] Fue también el organizador de la Triple Alianza, con Italia y Austria-Hungría, creada en 1882 para aislar a Francia.
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